Ejecuciones y asesinatos en las Brigadas Internacionales
Desde
mediados de julio de 1936 la Internacional Comunista estaba haciendo campaña en
favor del Frente Popular, y con el llamamiento que hizo a todos los países en
septiembre de 1936 pidiendo voluntarios con experiencia militar para guerrear
en España, dio comienzo en París el reclutamiento dirigido por el Partido
Comunista Francés y André Marty como organizador, y el Partido Comunista
Italiano en el exilio y Luigi Longo como su máximo responsable.
El
80% de los que acudieron a la llamada eran militantes y simpatizantes
comunistas, el resto lo completaban idealistas de izquierdas, antifascistas,
exiliados, emigrantes, desempleados y algunos aventureros.
El
cuartel general y la base de entrenamiento de las Brigadas en España estaba en
Albacete. En octubre de 1936 llegaron los primeros brigadistas, y lo primero
que hicieron los organizadores fue inscribirles por nacionalidades y no por su
procedencia, por eso no coincide el total de los brigadistas que se guarda en
los archivos de Moscú con los totales de los estudios realizados en los países
con alta emigración; así por ejemplo, de Francia, de los Estados Unidos y del
Canadá llegaron un gran número de emigrantes de otros países, y desde Suiza se
incorporaron también emigrantes alemanes e italianos.
Informe
alto secreto con fecha 3 de enero de 1937 elaborado por el “Jefe del Servicio
de Inteligencia del Ejército Rojo, comandante S. P. Uritski”, después de
mantener una larga conversación con el corresponsal estadounidense y
prosoviético Louis Fischer: “Pero al reclutar a gente para las columnas
cometimos dos errores. El primero: tenemos alrededor de un 80 por ciento de
comunistas. Es una proporción demasiado elevada. Deberíamos apostar por el
reclutamiento de socialistas, simples trabajadores antifascistas, y todos los
que lleguen, por supuesto, si es gente de probado valor. Segundo error: el 70
por ciento de los internacionales son franceses y belgas. Eso significa que el
comité que se encarga de esa cuestión en París trabajó allí donde era fácil
conseguir gente.
Sin
embargo, en la URSS, hay ahora otra posibilidad: inmigrantes extranjeros con
pasaportes extranjeros. Tampoco es un secreto para nadie que están
desmoralizados y que su vida no es muy cómoda. Sería bueno para ambas partes
que fueran a España. Y hay que acelerarlo”: Ronald
Radosh, Mary R. Habeck y Grigory Sevostianov. España traicionada. Stalin y la
guerra civil. Barcelona, 2002, pp. 151 y 152, 161 a 163.
Sobre
los últimos párrafos de ese informe hay que aclarar la doble estrategia de
Stalin; por un lado, envió a España un total de “aproximadamente 4.000 diversos
especialistas militares y civiles”: Yuri
Rybalkin. Stalin y España. Madrid, 2007, p. 114; y por otro,
prohibió a los ciudadanos soviéticos su incorporación al frente español.
Siguiendo
las órdenes de André Marty a todos los internacionales se les retiró el
pasaporte: “El bandido Marty (…) que ha hecho robar los documentos de identidad
a los voluntarios a su llegada a la concentración de la Columna internacional”:
el comandante organizador y director del 4º Buró del Estado Mayor General de
las Brigadas Internacionales, el belga Eugène
Van den Bossche. Je parle au peuple. Bruselas, 1937, p. 15.Los pasaportes
-además del oro español- fueron otro gran tesoro para Moscú, especialmente los
pasaportes estadounidenses: “Todos los pasaportes de los voluntarios se les
quitaban al llegar éstos a España, y rara vez se les devolvían. Cuando se
licenciaba a uno de ellos, se le decía que su pasaporte se había perdido. (…)
los auténticos pasaportes americanos son sumamente apreciados en el cuartel
general de la O.G.P.U, en Moscú. Casi toda valija diplomática de España que
llegaba a la Lubianka contenía un paquete de pasaportes de miembros de la
Brigada Internacional. Varias veces, mientras yo estuve en Moscú en la
primavera de 1937, vi esta clase de correo en las oficinas de la División
extranjera de la O.G.P.U. Un día llegó un paquete de casi un centenar de
pasaportes: la mitad de ellos eran americanos. Habían pertenecido a soldados
que murieron. Esta era una gran pesca, una causa de alegría. Los pasaportes de
los difuntos, después de algunas semanas de investigación sobre la historia y
familia de sus propietarios primitivos, se adaptan fácilmente a los nuevos
portadores de los mismos: los agentes de la O.G.P.U”: Walter Krivitsky. Yo, Jefe
del Servicio Secreto Militar Soviético. Guadalajara, 1945, pp. 140 y 141.
Moscú
sacaría un gran rendimiento a esos cientos de pasaportes robados, pues fueron
utilizados por sus servicios secretos y el espionaje prosoviético antes y
después de la II Guerra Mundial.
Hay
autores que afirman que donde hubo más ejecuciones disciplinarias fue en las
Brigadas Internacionales, otros lo niegan, y dicen que en las Brigadas se
fusiló igual o incluso menos que en otras unidades del Frente Popular; ahora
bien, de lo que se desprende de todo ello, es el claro detalle de la retirada
de la documentación a los brigadistas nada más pisar suelo español. El hecho de
la retirada de los pasaportes se ha querido justificar afirmado que era una
manera de disuadirles para que no desertaran: ¡bonito comienzo! Más bien creo
que lo uno lleva a lo otro, y ese otro es que una persona sin papeles
legalmente no existe, y si legalmente una persona no existe cualquier cosa que
la pueda pasar nada hay que justificar.
Llegaron
a España voluntarios de más de 50 nacionalidades, y según consta en el informe
alto secreto del 26 de julio de 1938, los brigadistas que habían llegado hasta
la fecha del 30 de abril de 1938 hacían “un total de 31.369: 8.778 franceses,
3.034 polacos, 2.908 italianos, 2.274 estadounidenses, 2.180 alemanes, 2.056
balcánicos, 1.806 británicos, 1.701 belgas, 1.046 checos, 862 bálticos, 846
austriacos, 662 escandinavos, 586 holandeses, 510 húngaros, 510 canadienses,
406 suizos, 132 portugueses y 1.072 de otras nacionalidades”: España traicionada, p. 549.
Y según un documento con fecha 29 de agosto de 1938 “la llegada de nuevos
voluntarios es ínfima”: España
traicionada, p. 550. Desde el 30 de abril de 1938 hasta la retirada
de las Brigadas Internacionales el 15 de noviembre de 1938, los nuevos
incorporados no llegaron ni a los 1.000. Así todo, esa cifra total es rechazada
por algunos autores por parecerles muy exigua y la tachan de “cifra fósil”. De
todas formas hay que aclarar, que en ese total no están incluidos los
aproximadamente 4.000 especialistas soviéticos y los entre 1.000 a 2.500
antifascistas, mayoritariamente anarquistas y trotskistas que vinieron a luchar
pero que no formaron parte de las Brigadas Internacionales.
En
el citado informe con fecha de 26 de julio de 1938, en un apartado se desglosa
por meses los “camaradas enviados al frente que pasaron por la base
organizativa de Albacete” y que suman un total de “52.049”: España traicionada, p. 548;
pero como bien indica el informe son brigadistas que pasaron una vez, otros
dos, otros más de dos; en definitiva, que no se trata del total de las Brigadas
Internacionales que vinieron a España.
No
voy a entrar en una guerra de cifras ni intento desacreditar ningún estudio, y
como ha ocurrido en otras ocasiones puede que yo esté equivocado; pero me
inclino a creer que el total de los brigadistas internacionales que vinieron a
España y pasaron por la base de Albacete no llegaron a los 33.000, y me baso en
dos consideraciones:
a).
Aun contado con cierta desorganización en los dirigentes de la Brigadas
Internacionales, los informes estadísticos y cifras totales están basados en la
realidad del momento y parecen desprovistos de exageración y propaganda.
b).
A Moscú le hubiera sido más rentable desde el punto de vista propagandístico,
inflar la cifra de la hermandad comunista y la solidaridad internacional; y lo
que resulta difícil aceptar, es que ya en marzo de 1938 Moscú pretendiese
justificar para el futuro su posible derrota, y para ello nada mejor que hacer
desaparecer en ese momento y sobre el papel a más de 20.000 de sus
combatientes.
El
15 de noviembre de 1938 las Brigadas Internacionales abandonaron España, y de
ese total que no llegó a los 33.000 brigadistas, más los entre 1.000 a 2.500
anarquistas y trotskistas que no pertenecían a las Brigadas Internacionales,
una Comisión de Naciones Unidas registró para ser repatriados a 12.673
extranjeros; total en el que no están incluidos los cerca de 600 prisioneros
que estaban en la zona enemiga y un grupo de poco más de 200 que se quedaron a
luchar hasta el último momento.
En
realidad: ¿por qué fueron retiradas las Brigadas Internacionales?
Informe
que envían al mariscal Voroshilov y a Stalin los dirigentes de la Internacional
Comunista, Giorgi Dimitrov y Dimitri Manuilski, 29 de agosto de 1938:
“Del
número total de voluntarios internacionales en España, 31.000 hombres, sólo
quedan diez mil, y de ellos, no hay más de cinco mil soldados en el frente. Los
soldados de las Brigadas Internacionales está extremadamente agotados por las
continuas batallas, su eficacia militar ha decaído, y las divisiones españolas
las han sobrepasado significativamente en cuanto a disciplina y capacidad de
combate. La llegada de nuevos voluntarios es ínfima, y las Brigadas
Internacionales han dejado, de hecho, de existir como unidades especiales. La
evacuación de los voluntarios extranjeros no afectará al estado del ejército
popular español. Debido a esto, Negrín considera posible dejar ir a los
voluntarios sin dañar la defensa de la República española. Esta medida, en su
opinión, demostrará la fuerza creciente del ejército republicano y la confianza
del gobierno republicano en la victoria. Al mismo tiempo, creará una situación
ventajosa para el gobierno republicano, al ejercer presión sobre los gobiernos
inglés y francés acerca de la cuestión de limpiar España de intervencionistas
fascistas, y arruinará el argumento de Franco de que el gobierno de la
República española también recurre a la ayuda de voluntarios extranjeros.
Por
todas estas razones, el buró político del Partido Comunista de España aprobó
una resolución sobre la posibilidad de evacuar a los voluntarios en el momento
adecuado, cuando sean favorables las condiciones militares e internacionales.
Solicitamos
su consejo e instrucciones. G. Domitrov y D. Manuilsky”: España traicionada, p. 550.(En
lo referente a la ayuda de voluntarios extranjeros al Frente Popular, el
corresponsal estadounidense Edward
Knoblaugh escribe: “Cuando en mi oficina me cablegrafiaron
pidiéndome que escribiese un artículo sobre la formación del Batallón “Abraham
Lincoln”, en Barcelona, compuesta por voluntarios norteamericanos, y le pedí a
Rubio Hidalgo [Luis Rubio Hidalgo era el jefe propagandista y censor de la
prensa extranjera en el Frente Popular] que me proporcionase información,
replicó:
-
Dígale a su oficina que eso es mentira… Ni hay tal Batallón “Lincoln”, ni, por
supuesto, tales voluntarios norteamericanos”: Corresponsal en España. (Nueva York, 1937)
Madrid, 1967, p. 248).
1.
Brigadistas ejecutados y asesinados identificados por su apellido:
Aboslam.
Abramofsky. Aeppli. Alcaino. Bartulla. Beckman.
Beimler. Bickel. Biguiz. Binet. Blair. Borgne. Browne. Caldamaison. Capponi.
Carreri. Casal. Crain. Cheverdat. Dehamme. Delesalle. Della Santa. Donald.
Dreyer. Eisenberg. Evrard. Frommelt. García. Glacken. Gorka. Guadagnini.
Jacobs. Kaczanowki. Kamerzin. Kemp. La Motte. Lamont. Lefèvre. Marchal. Marquette.
Massart. Matz. Maurer. Meeke. Navitsch. Niembrer. Oscar u Oskari. Overton. Ozchardi.
Parovic´. Perchick. Rossi. Rudolph. Ryan. Sáez. Scheddin. Schuster. Selby.
Selles. Sen. Sfax. Smith. Stasiakowski. Stern. Tamburini. Tricot.
Voskoboinikoff. Wallach. White. Wilkes.
Zrich. Zufferey.
También
habría que añadir a esa lista al comunista inglés John Cornford, que el 14 de
agosto de 1936 se unió en Leciñana (Zaragoza) a una columna del POUM, el
partido marxista no sometido a Moscú. Al mes siguiente cae enfermo y regresa a
su casa de Cambridge. Retorna a primeros de noviembre y se alista en las
Brigadas y al poco tiene el primer aviso, el día 7 es herido por fuego amigo en
el frente de la Ciudad Universitaria de Madrid. Es enviado al frente de Córdoba
y en Lopera (Jaén) le dan por caído en combate el 28 de diciembre de 1936. Años
después según confesó su madre Frances Cornford a Hugh Thomas, “a su hijo le
habían disparado sus propios compañeros del Partido Comunista porque estaba a
punto de abandonarlo”: Miguel
Alonso Baquer. La guerra civil española (sesenta años después). Madrid, 1999,
p. 407. Si bien es cierto que en la batalla de Lopera hubo muchas
bajas y fue un descalabro para el Frente Popular, no hay que olvidar que John
Cornford era un sospechoso para los comunistas por su anterior contacto con el
POUM.
“Durante
años enteros circularon subterráneamente nombres de voluntarios, aireados de
cuando en cuando, y finalmente olvidados. Rumores, sin confirmación posible,
relacionando el nombre con la ejecución en España (…), y otros de los que no se
habló porque su encarcelamiento y desaparición no llegaron a conocerse. Si los
muertos hablaran, este capítulo sería mucho más largo”: Cecil Eby. Voluntarios
norteamericanos en la Guerra Civil Española. Barcelona, 1974, 370.
Alec
Forssmann. El Castillo de Castelldefels antigua prisión de las Brigadas
Internacionales,
5 de octubre de 2011 en:
www.cielooscuro.com/2011/historia/un-castillo-de-muy-mal-agüero/. El
Castillo de Castelldefels antigua prisión de las Brigadas Internacionales (II),
6 de febrero de 2013 en:
www.cielooscuro.com/2013/historia/muertes-en-el-castillo/.
El
periodista serbio Pero Simic´ revela en su nuevo libro todavía no traducido al
español “Tito: el secreto del siglo”, que Josip Broz “Tito” estuvo en la Guerra
Civil española, y le acusa de haber “matado a más comunistas que todo el
ejército de Franco”. Entre sus ejecutados figura Blagoje Parovic´, miembro del
Comité Central del Partido Comunista de Yugoslavia y comisario de la XIII Brigada,
asesinado por orden de Tito, el 6 de julio de 1937 durante la batalla de
Villanueva de la Cañada (Madrid). Referencia en Internet: “Marijan Mario Basic:
Another well hidden secret of Josip Broz Tito revealed”, 1 de septiembre de
2011. “Pero Simic´:
Tito en España mató a más comunistas que Franco”: Internet, diario Slobodna
Dalmacija, 27 de agosto de 2011.
2.
Cifras de brigadistas ejecutados y asesinados y su fuente de referencia:
+
83 belgas asesinados en Albacete: Le Populaire. Bruselas, 23 de marzo de 1939.
+
(70 ó 60 encarcelados fueron ejecutados en la prisión de Cambrils (Tarragona)
por orden del comunista húngaro Otto Flatter. Otto Flatter -cuyo verdadero
nombre era Ferenc Münnich y que después sería ministro del Interior de
Hungría-, fue jefe de la XI Brigada y después fue nombrado presidente del
tribunal militar del 21º Cuerpo con sede en Cambrils. Condenaba a muerte todos
los días entre cinco y ocho personas que luego eran fusiladas en la playa.
Cinco fueron fusilados por robar un conejo, y otros cinco por manifestar ideas
contrarias a las del Partido Comunista fueron condenadas a permanecer en el
agua hasta morir: David
Wingeate Pike, 1975). Lo he puesto entre paréntesis porque no todos
los asesinados eran brigadistas, pero se sabe que en ese tribunal se
despachaban los casos de los brigadistas acusados de deserción.
+
60 ordenó fusilar el carcelero croata Emil Copic en el castillo prisión de
Castelldefels (Barcelona): Carlo
Penchienati, 1950 (CP).
+
50 fusilados en la prisión de Horta (Barcelona): CP.
+
25 estadounidenses que pidieron ser repatriados fueron ejecutados en el frente
de Aragón a finales del verano de 1938: Cecil
Eby, 1969 [en español, 1974] (CE).
+
(Más de 12 muertos en el batallón Garibaldi, entre ellos los comisarios Roasio
y Pelosi, al ser ametrallados por la aviación por error en Mirabueno
(Guadalajara) a primeros de enero de 1937): Andreu
Castells, 1974 (AC).
Lo he puesto entre paréntesis porque no fue una ejecución o un asesinato, pero
sí un muy grave error que costó la vida a brigadistas.
+
9 alemanes de la Brigada XI fusilados en Teruel en enero de 1938: Jacques Delperrié de Bayac,
1968 (JDB).
+
9: 5 alemanes, 2 franceses un polaco y un húngaro fusilados en Albacete a
primeros de diciembre de 1936: Justo
Martínez Amutio, 1974 (JMA).
+
7: en la Cuesta de la Reina, Seseña (Toledo) en noviembre de 1937 se llevaron a
cabo ejecuciones en masa, una noche fueron fusilados 7: Nick Gillain, 1938 (NG).
+
6 fusilados en el muelle cuando intentaban desertar embarcándose en el vapor
inglés Essex Lance: AC.
+
5: 2 checos, 2 polacos y un italiano fueron metidos en un pozo durante 4 días y
después asesinados, julio de 1938: CP.
+
5 ejecutados en Valsaín (Segovia) el 31 de mayo de 1937: NG. Fueron fusilados
por orden del polaco Zimbaluek: Pedro
Corral, 2006 (PC).
+
4 asesinó André Marty con su pistola: CP.
+
4: 2 tenientes y dos sargentos: Ramón
Salas Larrazábal, 1973.
+
3 finlandeses fusilados en la playa de Tarragona el 20 de abril de 1938: CE. PC.
+
3 alemanes fusilados en el sector de Vilaseca (Tarragona) en abril de 1938: Michael Seidman, 2003.
+
3: un comisario político y dos soldados del Batallón Dabrowski fusilados en
diciembre de 1936 al oeste de Madrid: JDB.
+
2 italianos, un teniente y un sargento fusilados en Fuentes de Ebro (Zaragoza)
en octubre de 1937: CP.
+
2 británicos ejecutados en el frente de Teruel en el invierno de 1938: Fearghal McGarry, 1999.
+
2 ingleses ejecutados en Teruel en enero de 1938: JDB.
+
2 italianos fusilados en Escatrón (Zaragoza) en octubre de 1937: CP.
+
2 franceses fusilados en Pozoblanco (Córdoba): JDB.
+
2 franceses, uno de origen argelino, fusilados en Albacete a primeros de
febrero de 1937 por violar a una niña después de la denuncia de una mujer ante
las autoridades españolas: JMA.
+
2 abatidos en junio de 1937 cuando intentaban robar un coche cerca del Hotel
Gran Vía de Madrid: NG.
+
2: en la retirada de Aragón fue ejecutado el intendente de la XIV Brigada, el
rumano Voskoboinikoff y su adjunto también rumano: AC.
+
2 italianos fusilados entre Rasquera y Benifallet (Tarragona) en julio de 1938:
CP.
+
2: un checo y un especialista ruso fusilados en la Cañada de Benatanduz
(Teruel) el 11 de mayo de 1938: AC.
+
2: un argelino y un estadounidense: AC.
+
Varios brigadistas muertos en una reyerta en la plaza del pueblo de Madrigueras
(Albacete), entre ellos un danés, que fueron enterrados al lado de la pared de
la iglesia: Caridad
Serrano, 2003 (CS).
+
Del comandante italiano Vicenzo Bianco “Kriger” se sabe que asesinó a
brigadistas, a uno que le reclamó un permiso le pegó un tiro en la cabeza: NG.
+
El carcelero francés Marcel Lantez, “La Hiena”, martirizó y asesino el 2 de
julio de 1938 a un brigadista chino en la prisión de Castelldefels: CP. Se llamaba
Sen Sen Semfley: Peter
Huber y Michael
Uhl, 2004. Alec Forssmann,
2013.
+
Un oficial belga fusilado en Madrid el 6 de noviembre de 1936: AC.
+
Un francés cosido a bayonetazos por sus compañeros: CE.
+
Ejecutado el comandante de una compañía del batallón Palafox de la XIII
Brigada, se llamaba Ari y era estadounidense: Arno Lustiger, 2001.
+
En septiembre de 1937 en el frente de Aragón un teniente francés es detenido
por el NKVD, es torturado y muere durante el interrogatorio: Karol Swierczewky,
“Walter”, en Ronald
Radosh, Mary R. Habec y Grigory Sevostianov, 2002 (RHS).
+ Por orden de “Walter” fusilado
un mayor en el frente de Aragón en marzo de 1938: RHS.
+
En Madrigueras (Albacete), un brigadista borracho y desnudo intentó abusar de
una mujer, fue ejecutado en el cementerio y después le enterraron en un bancal:
CS.
+
Por la zona de Cuasiermas, cerca de Pozo Rubio (Albacete), un brigadista que
intentó entrar en una casa por la chimenea fue asesinado por el propietario: CS.
El
comunista y brigadista francés Roger Codou tuvo la oportunidad de consultar un
fichero con 2.000 informes de brigadistas y comprobó, que muchos de los
brigadistas prisioneros en Castelldefels (Barcelona) en su expediente indicaba
“muerto por hidrocución”: Stéphane
Courtois. Jean-Louis Panné. El libro negro del comunismo. Madrid, 1998, p. 394;
“muerto por hidrocución o por accidente”: Pierre
Marqués. La Croix-Rouge pendant la guerra d’Espagne (1936-1939). Les
Missionnaires de l’humanitaire. París, 2000, p. 434.
(La
palabra “hidrocución” no existe en español, pero se entiende por hidrocución, a
la parada repentina del corazón y de la respiración al entrar el cuerpo en
contacto con el agua fría).
En
el citado informe alto secreto del camarada Gómez; es decir, el alemán Wilhelm
Zeisser, agente del GRU –el servicio de inteligencia militar soviético- y jefe
de la base de Albacete, a 30 de abril de 1938 el total de los incorporados a
las Brigadas era de 31.369: 15.992 disponibles, 5.062 heridos devueltos a sus
casas, 4.575 muertos y desaparecidos, y el apartado denominado “diferencia”:
5.740, era el total que incluía a los desertores, encarcelados y a los
ejecutados: España
traicionada, pp. 511 y 549.
“El
americano Sandor Voros, comisario en la XV Brigada, escribe: “El terror cunde
en las Brigadas Internacionales. Para detener la ofensiva fascista necesitamos
aviación, artillería, tanques blindados, transporte, oficiales preparados,
suboficiales y combatientes. Los líderes del Kremlin piensan de otra forma;
aunque nos proporcionan material, confían sobre todo en el terror. Oficiales y
soldados son implacablemente ejecutados siguiendo sus órdenes. El número de
víctimas es particularmente elevado entre los polacos, eslavos, alemanes y
húngaros, sobre todo entre los que vinieron a España desde Moscú. Son
ejecuciones sumarias que el SIM lleva a cabo en secreto en la mayoría de los
casos”. Este testimonio de detenciones y ejecuciones masivas de miembros de las
Brigadas Internacionales ha sido corroborado por Carlo Penchienati, ex
comandante de la Brigada Garibaldi, según el cual “la “cheka” funcionaba a
pleno rendimiento” en aquella época”: Burnett
Bolloten. La Guerra Civil española: Revolución y contrarrevolución. Madrid,
1997, p. 860.Ejecutados que en ocasiones se computaban como muertos
en combate, como el caso de Hans Beimler, Louis Schuster, John Cornford, Albert
Wallach, Blagoje Parovic´ o el de Erich Frommelt, condenado a muerte acusado de
deserción y ejecutado, pero oficialmente figuraba como muerto en la batalla de
Teruel: El libro
negro del comunismo, p. 394. “La prisión de las Brigadas
Internacionales estaba situada a unas seis millas de Albacete, cerca de
Chinchilla. A primeros de mayo de 1937 el número de presos ascendía ya a
doscientos, la mayoría de ellos franceses. Cada noche, algunos de ellos eran
sacados de sus calabozos; los que se quedaban no sabían nunca si les habían
fusilado, enviado al frente, dejado en libertad o devuelto a su país. (Un medio
favorito de ejecución era enviar a un hombre al frente y matarle por la
espalda; su “muerte en combate” estimulaba los sentimientos antifascistas de
sus amigos y parientes)”: Cecil
Eby, p. 175.
Otra
forma de ejecución encubierta consistía en situar a los desertores detenidos en
las posiciones del frente de máximo riesgo, donde no existían posibilidades de
salir con vida, como fue el caso de los británicos Patrick Glacken y Bert
Overton: Richard
Baxell. British volunteers in the Spanish Civil War. Londres y Nueva York,
2004, p. 140 llamada 79 y pp. 141 y 142.En un informe alto secreto
de Wilhelm Zeisser de fecha 26 de julio de 1938 afirma: “Las feroces batallas
de julio en Brunete, en la que participaron casi todas las unidades
internacionales, debilitaron en cierto modo la moral de las fuerzas. Esto,
añadido a la labor de zapa sistemática de la quinta columna, dio lugar a que –a
finales de julio o comienzos de agosto- Albacete se viera invadido por gran
número de elementos más o menos desmoralizadores que habían abandonado sus
unidades. El peligro que nos amenazaba era que las unidades internacionales se
desintegraran si no conseguíamos controlar el fenómeno a tiempo.
Como
medida urgente se organizó un campo de concentración para los elementos indicados
en el párrafo anterior (campo Lukask). Entre el 1 de agosto y octubre pasaron
por ese campo cuatro mil hombres. Con la ayuda de un intenso trabajo político y
militar conseguimos en dos o tres meses reenviar al 80 por ciento de esos
hombres a sus unidades en el frente como buenos soldados antifascistas”: España traicionada, pp. 545 y 546. El destino de ese 20 por ciento
de malos soldados antifascistas pasaría al apartado denominado “diferencia”; es
decir, encarcelados y ejecutados.
El
brigadista Andreu Castells
a este respecto escribe: “Además de los fusilamientos sumarios, los
medios de que André Marty dispuso para depurar a los interbrigadistas fueron
los campos de reeducación, las compañías de pioneros y de castigo y las
prisiones.
Las
compañías de pioneros y de castigo fueron empleadas en los frentes más duros y
en los días más aciagos. A menudo, en la retaguardia de estas unidades,
formaban compañías encuadradas por hombres de confianza, adiestrados por el
coronel Morandi y cuya misión era impedir el retroceso de los pioneros, si era
necesario mediante una barrera de fuego.
En
algunos momentos los campos de concentración y las prisiones quedaban demasiado
atiborradas de detenidos; entonces, para descongestionar, se prometía la
libertad a los presos que combatiesen, durante un cierto periodo, en primera
línea. Así se hacía lugar para nuevos detenidos. En las compañías de Pioneros
los supervivientes eran escasos”: Las
Brigadas Internacionales de la Guerra en España. Barcelona, 1974, pp. 258 y
259.“Un testimonio típico ante el Comité Dies fue el de Alvin I.
Halpern, desertor del Batallón Lincoln reclutado en el cuartel general del
Partido Comunista en la Essex Street, marchó a España en junio de 1937, en el
bien entendido de que podría regresar después de seis meses de servicio. Su
pasaporte fue confiscado en Albacete y nunca más volvió a verlo. Dijo que si un
voluntario protestaba contra la política del Batallón le tildaban de
“provocador fascista” y le enviaban a un campo de detención, donde le
“liquidaban”. El no había presenciado nunca una ejecución, pero había visto
cómo enviaban a los indeseables a batallones de trabajo y los situaban en
tierra de nadie para que el enemigo acabase con ellos. Cuando las autoridades
del batallón se negaron a repatriarle después de seis meses de servicio,
decidió escapar.
En
España, los consulados eran vigilados estrechamente por agentes del SIM, los
cuales detenían a los desertores a la sombra de la bandera norteamericana que
ondeaba en sus balcones.
El
jefe de la prisión de Castelldefels desde abril de 1938 a enero de 1939, el
norteamericano Tony Agostino, con sus esbirros rastreaban Barcelona en busca de
desertores”: Cecil
Eby, pp. 363 a 368.
(En
lo referente a formar barreras de fuego en la retaguardia para frenar o
liquidar a los que retrocediesen, no era algo exclusivo de las Brigadas Internacionales.
"El día 1 de junio (de 1937) el general Walter recibió la orden tajante de
conquistar Valsaín y La Granja y conservar Cabeza Grande (Segovia). A mediodía,
la LXIX (Brigada mixta) se retiró de Cabeza Grande. La noticia produjo
desasosiego en el P.C. del general Walter, el cual volvió a estallar en cólera,
ordenando la aplicación de procedimientos coercitivos: ametrallamientos a los
que se retirasen, fusilamientos sobre el terreno, apaleamientos de milicianos
dispersos…”: Andreu
Castells, pp. 216 y 217. En la batalla de Brunete (Madrid), “los
días 24, 25 y 26 de julio (de 1937) fueron jornadas cruentas para el ejército
de la República, que acusó unos 15.000 muertos. La desmoralización de los
gubernamentales fue tan impresionante que las desbandadas se producían con
harta facilidad. Se llegó a emplazar tanques en segunda línea para detener con
los disparos de sus ametralladoras, a los fugitivos”: Andreu Castells, p. 246.
En Brunete en julio de 1937 “la división de Líster se desmoronó y huyó. Se han
aplicado las más duras medidas represivas. El 24 de julio fueron fusilados unos
400 de entre los que habían huido”: Informe de G. Stern, 8 de octubre de 1937,
RGVA, 35082/1/21, p. 12, en Antony
Beevor. La Guerra Civil española. Barcelona, 2005, pp. 419 y 735.
(Debería decir: Informe de G(rigori) Shtern, 8 de octubre de 1937, RGVA, f.
35082, I. 1. A. 21, p. 12).
El
cónsul de Noruega en Madrid, el alemán Félix
Schlayer Gratwohl cuenta como un día en el pueblo toledano de Olías
del Rey, se encontró “sentados en la cuneta a un buen número de Guardias de
Asalto. Dos de aquellos guardias se acercaron y nos saludaron con alegría:
habían estado durante mucho tiempo encargados de custodiar nuestra Legación.
Les preguntamos: “Pero ¿qué hacéis tan lejos del pueblo y del enemigo?”.
“Cuando se arma la marimorena ahí delante –nos contestaron- nos envían a estos
campos para que disparemos contra nuestros chicos, que enseguida empiezan a
retirarse”:
Matanzas en el Madrid Republicano. Paseos, checas, Paracuellos… Barcelona, 2006,
p. 196.
En
el comunista Quinto Regimiento una de las normas de la Compañía de Acero era:
“Si mi camarada avanza o retrocede sin órdenes, tengo derecho a disparar sobre
él”: Burnett
Bolloten, p. 434).
Los
principales responsables de las ejecuciones y asesinatos en las Brigadas
Internacionales fueron entre otros: Luigi Longo, Emil Copic, Vladimir Copic,
Rudolf Frei, Moritz Bressler, Wilhelm Zeisser, Alexander Orlov, Erno Gerö,
Emilio Kléber, Karol Swierczewky, Richard Staimer, Walter Ulbricht, Enrich Mielke,
Zimbaluek, Otto Flatter, Georg Scheyer, Marcel Lantez, Vital Gayman, Martino
Martini, Richard Ruegger, Vicenzo Bianco, Vittorio Vidali, Emilio Suardi,
Alfred Herz o George Mink, Herman o Alexander Petrovich Ulanovsky, Palmiro
Togliatti y Josip Broz “Tito”. En cuanto a André Marty y su famoso texto de las
casi 500 ejecuciones será tratado en el tema: “El texto de las 500 ejecuciones ordenadas por André Marty “El Miguelito
de Albacete”. Según una investigación de Peter Huber y Michael Uhl:
Die Internationalen Brigaden. Ebre 38. Barcelona, 2004, pp. 11 a 34, André
Marty cargaba con la fama del “Carnicero de Albacete”; pero hubo también otros
responsables menos conocidos que trabajaban para el SIM, y dan una lista con su
misión, nombres y apellidos.
Para
los partidarios del Frente Popular, los amigos de los luchadores por la
libertad la democracia y el progreso -según la praxis comunista, claro-, este
es un tema que no les interesa tratar, o lo ignoran, o lo despachan con cuatro
nombres para que no digan; o se apuntan a los no más de 50 ejecutados, máximo
dado por el brigadista Jacques Delperrié de Bayac; que se trata de una
exageración y afirman que en las Brigadas no hubo tantas ejecuciones como
algunos dicen, que no hay pruebas, o que los autores que las denunciaron no
eran de fiar.
Así
por ejemplo, al italiano Carlo Penchienati comandante de la Brigada Garibaldi
en un informe alto secreto con fecha 14 de diciembre de 1937, se le describe
como un “comandante que no estaba afiliado a ningún partido”, y que “había
hecho un buen trabajo en el puesto que se le había encomendado”: España traicionada, p. 422.
Era un buen antifascista hasta que rompió diez años de silencio, harto de que
en su país los comunistas dieran lecciones de libertad y democracia,
precisamente ellos. De ser un buen antifascista pasó a ser “un perro”, según
sentencia Jean-Paul Sartre en 1952: “¡ Todo anticomunista es un perro!”.
Del
brigadista belga capitán Nick Gillain, degradado en diciembre de 1937 por
supuestamente cometer irregularidades en la contabilidad de la intendencia de
las Brigadas, y como además en la Segunda Guerra Mundial luchó en favor de
Alemania, su testimonio sobre las ejecuciones de los brigadistas no cuenta.
Tampoco
cuenta el testimonio del socialista y gobernador del Frente Popular en
Albacete, Justo Martínez Amutio, del que se ha escrito que era un socialista de
derechas.
Del
anarquista y brigadista Andreu Castells, que con todos sus errores ha elaborado
hasta el momento la mejor historia sobre las Brigadas Internacionales, un
funcionario que medró durante el franquismo afirma que su obra está superada,
superada por la propaganda de un francés mentiroso y bolchevique, y eso no es
un insulto, porque según su propia confesión es partidario de los bolcheviques
y del Frente Popular.
En
cuanto a la obra “España traicionada” resulta muy molesta, y “El libro negro
del comunismo” detestable, para esos que se autodefinen como progresistas de
izquierdas o bolcheviques comunistas, que es lo mismo; es decir, los sectarios
partidarios de vivir como dioses y que los demás vivamos como sus esclavos.
Finalizada
la Guerra Civil española la mitad de los brigadistas pudieron regresar a sus
casas. De la otra mitad, cerca de 600 permanecían presos en España y mediante
canjes y acuerdos casi todos recobrarían la libertad, y 6.000 seguían en los
campos franceses para refugiados.
Existe
un documento en el Archivo Nacional Ruso de Historia Sociopolítica (RGASPI, f.
495, op. 76, del 22, ll. 36-39) citado por Daniel
Kowalsky: La Unión Soviética y las Brigadas Internacionales. Ayer. Madrid,
2004, pp. 118 y 119 . Se trata de una carta con fecha 26 de agosto
de 1939 que los dirigentes de la Internacional Comunista, Georgi Dimitrov y
Dimitri Manuilski dirigen a Stalin. En la carta le cuentan que todavía existen
en los campos franceses para refugiados, “6.011 brigadistas de 15
nacionalidades”, y que “un grupo de 3.500 brigadistas ningún gobierno quiere
aceptarlos”, por eso le piden a Stalin, que por favor “permita que entren en la
URSS 3.000 ó 3.500”; eso sí, después que hayan pasado “un minucioso examen”.
Los
brigadistas procedentes de los países comunistas cuando regresaron a sus casas
tuvieron un gran recibimiento; en gran medida lo mismo ocurrió con los
franceses, estadounidenses y británicos, hasta que la policía pudo comprobar en
el caso de los estadounidenses -“caza de brujas” aparte- que algunos ponían la
fidelidad a Stalin por encima de su patria, llegando a servir como espías en
favor de la Unión Soviética y en contra de su propia nación.
En
Canadá los brigadistas fueron marginados, y en Suiza se les abrió ficha
policial y fueron encarcelados por ser considerados sujetos sospechosos.
Después
de la Segunda Guerra Mundial y con un Stalin dueño de una de las tres sillas
que daban derecho a repartirse el mundo, antiguos brigadistas de los países
satélites de la URSS que habían sobrevivido a las purgas internas y a la Guerra
Mundial, pasaron a ocupar los más altos puestos en sus naciones. Dicen los
brigadistas y sus amigos propagandistas que a España vinieron “a luchar contra
el fascismo y por la libertad”: lo primero es verdadero lo segundo es falso.
Esos antiguos “luchadores por la libertad” practicaron sus clases de libertad
en Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Polonia, Rumanía, Yugoslavia y en la
dividida Alemania, allí donde se hicieron con el poder impusieron su libertad,
que no era otra cosa que mediante el terror someter a su pueblo a Moscú. Que no
nos cuenten cuentos los mercenarios de la mentira, los subvencionados y
vividores de la desmemoria histórica: el cuento dorado de las Brigadas
Internacionales queda destruido con la histórica realidad del Muro de Berlín y
los países del Telón de Acero.
En
la llamada Alemania Democrática antiguos dirigentes brigadistas ocuparon el
gobierno de la nación y fueron ellos, los luchadores por la libertad los que
permitieron el Muro de Berlín y los mejores y más fieles lacayos de la URSS. No
es casualidad que el asesino jefe del NKVD en España, el soviético Alexander
Orlov, confesase que eligió para su escolta personal “entre los hombres de la
sección alemana de la Brigada Internacional a diez fieles comunistas”. Si por
algo destacaron los alemanes fue por su fidelidad fanática: al austriaco Hitler
o al soviético Stalin. Fueron los fanáticos comunistas alemanes los que
universalizaron el saludo con el puño cerrado; y como no podía ser de otra
forma, sus fanáticos enemigos los nazis alemanes universalizaron el saludo “a
la romana”. Saludo “a la romana” que era una tradición en los Estados Unidos
desde 1892, y que allí era conocido como “saludo Bellamy”, un saludo simbólico
con el que rendían honores y respeto a su bandera, y que tuvo que ser
sustituido en 1942 para evitar equívocos por el saludo de la mano al corazón.
Las
Brigadas Internacionales vinieron a España respondiendo a la llamada que hizo
Stalin por medio de la Internacional Comunista, eran los guerreros hoceros y
martilladores del comunismo, por eso vinieron a luchar por Stalin y por la
Patria del proletariado no por la República, vinieron a luchar por el comunismo
y no por la libertad: eso es la verdad histórica y el negarla es mentir y de paso
intentar vivir del cuento.
Pero
a decir verdad no todos fueron a la Guerra a la llamada comunista o para luchar
por unos ideales, algunos lo hicieron simplemente por el dinero. Según el
corresponsal estadounidense Edward
Knoblaugh, p. 172, en Valencia conoció "a Bert Acosta, Freddy
Lord, Eddie Semons, Eddie Schneider, Gordon Barry y muchos otros pilotos
norteamericanos. Eran una pandilla alegre y despreocupada, y no ocultaban el
hecho de que se habían enrolado sólo por las atractivas ofertas de dinero. No
tenían ningún interés político en el asunto".
William
Herrick estadounidense y comunista que luchó en la XV Brigada Internacional
confesaba en febrero de 1986 a Burnett
Bolloten: “Cuando fui a España no tenía ninguna fe en la democracia
burguesa; para mí la línea del partido sobre la democracia sólo era una
táctica, una maniobra, que, como esperábamos todos nosotros, debía llevar al
poder al Partido Comunista. Todos los voluntarios americanos que yo conocía,
excepto quizá uno o dos, creían como yo que el Frente Popular, el lema de la
democracia, era meramente una estrategia que ayudaría al Partido Comunista a
tomar el poder… Los veteranos de la Brigada Abraham Lincoln han estado
mintiendo sobre esto durante casi cincuenta años”: La Guerra Civil española: Revolución y
contrarrevolución, p. 464.
“El
23 de agosto de 1939 llegó el pacto Hitler-Stalin, que para muchos comunistas
norteamericanos significó el comienzo de su alejamiento de Moscú. (…) el
partido ordenaba a sus miembros que apoyaran el slogan: “Mantened a América al
Margen de una Guerra Imperialista”. La nueva política parecía mofarse de todos
aquellos que habían firmado “antifascista” en sus cartillas militares en
Albacete. En la política del Comintern había un zigzagueo que la mayoría de
veteranos Lincolns no podían seguir. Uno de ellos, un obrero perteneciente a un
sindicato de Nueva York dominado por los comunistas, fue expulsado cuando se
negó a firmar un “juramento de lealtad”, en otras palabras, la obligación de
apoyar el espíritu del pacto. En su calidad de judío, consideraba que hacer
tratos con Hitler era inmoral, además de demencial. En abierta rebeldía, paseó
una pancarta a través del Garment District: AYER HEROE DE LA GUERRA CIVIL
ESPAÑOLA HOY VICTIMA DEL PACTO STALIN-HITLER. Un grupo “especial” se reunió a
su alrededor para insultarle y escupirle. Ensalzando poco antes como un enemigo
del fascismo, ahora se había convertido en un “enemigo del pueblo”.
Como
era de esperar, los VALB (Veteranos de la Brigada Abraham Lincoln) fueron
rigurosamente pacifistas durante la vigencia del pacto Hitler-Stalin, pero
cuando Hitler invadió la Unión Soviética en junio de 1941, volvió a despertarse
en ellos el antifascismo militante.
Finalmente,
en 1953, en virtud del Acta McCarran, que exigía el registro de las
organizaciones comunistas, el Fiscal General atendió una petición de la
Comisión de Control de las Actividades Subversivas y ordenó a los VALB
cumplieran con la ley. El caso se prolongó por espacio de dos años y requirió 4.576
folios de actuaciones y 306 documentos probatorios. Las evidencias son
concluyentes: demuestran que los VALB siguieron fielmente la línea del Kremlin
durante un período de quince años y que la mayoría de sus dirigentes eran
miembros del partido comunista”: Cecil
Eby, pp. 420 a 424.Algunos excombatientes desengañados abandonaron
el comunismo, ese fue el caso de William Herrick, Morris Maken (su verdadero
apellido era Mickenberg), Robert Gladnick y Aníbal (Humberto) Galleani, que se
hacían llamar “Excombatientes Anti-Totalitarios de las Brigadas
Internacionales”, por lo que fueron expulsados de los VALB: Peter N. Carroll. La odisea
de la brigada Abraham Lincoln. Sevilla, 2005, pp. 304 y ss.
“Por
desgracia, para contrarrestar los ataques de desertores, muchos “duros” del
Batallón Lincoln se excedían en sus relaciones. Se habían acostumbrado a una
interpretación unidimensional de su experiencia española. Enterraron dentro de
sí mismos los detalles que podían empañar la causa del Partido o de la
República. Con el tiempo, la lealtad se convirtió en una virtud más valiosa que
la verdad. Y lo lamentable era que muchos hombres estaban dispuestos a aceptar
cínicas alteraciones de la verdad simplemente porque, al hacerlo, reafirmaban
su lealtad”: Cecil
Eby, pp. 366 y 367.Las Brigadas Internacionales como verdaderos
comunistas se pusieron al servicio de Stalin, y como muy bien definió el
cardenal Joseph
Ratzinger en Toledo en 1989: “La represión de la libertad por el
sistema marxista no es una deformación del pensamiento, sino su aplicación
lógica”: Alfa y
Omega. Madrid, 28 de abril de 2005, p.40.El presidente de Chile y
socialista Salvador Allende Gossens, en una reunión con un grupo de periodistas
entre los que se encontraba el español Ramón Pi, afirmó: “Los periodistas –los
historiadores ni nadie, digo yo- no deben servir a la verdad sino a la
revolución”.
Por
si a alguien le queda todavía alguna duda, tome nota a lo escrito y publicado
en 2003 por el brigadista mejicano Juan
Miguel de Mora Vaquerizo: “Cuando cierto tipo de escribientes de
historia trata de las B.I., todo su interés se concentra en indagar hasta dónde
llegó en el asunto la mano de Stalin. Sé que hubo deserciones en las Brigadas,
sé que hubo fusilamientos y problemas, pero yo sólo conviví con gente que había
ido allí a morir por la República, es decir, por la libertad. Hoy, seis décadas
más tarde, el gobierno de Israel ha perdido la luz, la razón y los sentimientos
que motivaron a los judíos de las Brigadas. Los que quieren exterminar a los
palestinos no son de aquellos. Son otros judíos”: Cota 666. México, 2003, pp. 41, 55 y 66.
CONFESIÓN
DE UN ANTIGUO COMBATIENTE DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES
Figuró
en un piquete de ejecución de un grupo de voluntarios catalanes en Quinto y hoy
proclama la grandeza de la fe por la que murieron aquellos: http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1966/12/13/pagina-48/32664919/pdf.html
Finalizado
ya este trabajo, hoy 26 de noviembre de 2010, el Parlamento de Rusia reconoce
la culpabilidad de Stalin al ordenar la masacre de miles de militares polacos
en Katyn. Los vividores de la desmemoria histórica pueden seguir tranquilos
porque ni aquí ni allí semejante cosa va a suceder: aquí el PSOE comenzó la
Guerra Civil en 1934 y el Gobierno de la República “declaró el Estado de Guerra”,
y allí el Parlamento Europeo condena a Franco.
Alguien
podrá afirmar que la condena del Parlamento Europeo fue a un Régimen
dictatorial que duró 35 años, cierto; pero si el PSOE no hubiese lanzado la
Guerra Civil en octubre de 1934 no habría existido un abril de 1939: quien
ignora o no quiere condenar el principio carece de legitimidad para condenar el
final y sus consecuencias.
Y
además, ¿sabían los parlamentarios europeos qué se proponían los socialistas si
ganaban la Guerra? Pues según el jefe del Frente Popular, el socialista
prosoviético Juan Negrín López, tan socialista como los que llevaron al
Parlamento Europeo la propuesta de condena al Régimen de Franco: “No cabe un
regreso al viejo parlamentarismo. Sería imposible permitir el “libre juego” de
los partidos tal como existían antes, ya que en ese caso la derecha podría
forzar de nuevo su acceso al poder. Eso significa que se precisa, o bien una
organización política unificada, o una dictadura militar”: España traicionada, p. 584.
Para
que el lector pueda seguir completando este trabajo, le remito a la monumental
e incomparable labor de Fernando
Rodríguez de la Torre: Bibliografía de las Brigadas Internacionales y de la
participación de extranjeros a favor de la República (1936-1939). Albacete, 2006.
Se puede decir que están hasta ese año, casi todos los libros editados en el
mundo sobre las Brigadas Internacionales: 2.317. El autor no se limita a la
ficha y reseña de cada libro, sino que trata de presentarlo lo más completo
posible, e incluso con amplia crítica a determinados autores.
Una
nota aclaratoria fuera de texto pero en su contexto:
Que
el derechista José María Aznar López en enero de 1996 rindiese honores y
concediese la nacionalidad española a los supervivientes de las Brigadas
Internacionales, no pasa de ser otro acto más de ese abyecto sujeto. Ese mismo
sujeto fue el que dijo que había que “pasar página” y no quiso investigar el
atentado del que fue objeto y en el que murió una española: El Mundo, 25 de
abril de 1995 ; ni le resultó sospechoso el chivatazo del Gobierno socialista a
ETA para que no fuera detenida su dirección un mes antes del atentado: El
Mundo, 16 de agosto de 1995; ni le extrañó la negligencia y pasividad del
Gobierno socialista antes y después del atentado: El País, 22 de abril de 1995,
p. 15. El Mundo, 19 y 21 de abril de 1995; en definitiva, que no quiso saber
nada de por qué querían asesinarle a él y no a “Mister X” responsable máximo
del GAL, y no vale eso de la ilógica del terrorismo: a otro tonto con esa bobada.
Es el mismo sujeto que intentó llegar a una negociación con la banda asesina de
izquierda y secesionista ETA, a la que llamó “Movimiento Vasco de Liberación”:
El Mundo, 5 de noviembre de 1998. El mismo que respaldaba las palabras de su
secretario de Estado para la Seguridad, Ricardo Martí Fluxá –no por casualidad
había dejado su puesto de jefe de protocolo de Juan Carlos Borbón Borbón para
llevar la negociación- cuando afirmaba “que el problema de ETA terminará “sin
vencedores ni vencidos” al final de un “largo proceso”, y que el Gobierno no
busca una “rendición total” de ETA”: El Mundo, 28 de noviembre de 1997.
(Adición: La ex dirigente del PP vasco María San Gil ha afirmado, que la
declaración del entonces presidente del Gobierno de España, José María Aznar
López llamando a ETA “Movimiento Vasco de Liberación fue un lapsus de Aznar”:
Entrevistada por Periodista Digital el 13 de junio de 2011. Siempre creí que
María era una buena persona; pero además ahora ha demostrado que es también una
tonta útil). El mismo sujeto que retomó la guerra de Iraq emprendida por otro
abyecto sujeto, el izquierdista Felipe González Márquez, “ Mister X”, que tuvo
la desalmada acción de enviar tropas de remplazo: “los soldados del amor”. El
mismo sujeto que ni quiso antes ni quiere ahora investigar el 11-M, no quiere
saber nada de los intocables que hurgaron en el nicho del policía Francisco
Javier Torronteras Gadea, ni de los intocables que hicieron desaparecer cuatro
trenes. En definitiva, al sujeto que entonces para seguir en el Poder pidió
reconocimientos y honores para las Brigadas Internacionales, ahora sólo le
interesa hacer abdominales, estudiar inglés y escribir e impartir clases de
desmemoria a todo tonto que le preste atención.
Ángel
Manuel González Fernández, noviembre de 2010.
Adición:
Hoy
24 de diciembre de 2010: “Bruselas se abstiene de juzgar la memoria histórica
del Este de Europa”. El País.com, 24 de diciembre de 2010:
“La
Comisión Europea ha rechazado una petición de Bulgaria, Hungría, Letonia,
Lituania, República Checa y Rumanía, de sancionar la negación de los crímenes
cometidos por el comunismo del mismo modo que en algunos países europeos es
delito negar el Holocausto”. Faltaría más.
Maldita
eres eso que se llamó España y maldita eres eso que se llamó Europa, espero y
deseo que Dios os destruya cuanto antes, no sois más que la cloaca de Satanás.
Dicen
que la Señora está sosteniendo el brazo del Hijo para que no caiga el castigo:
¡por favor Señora déjelo ya, que como ve no se pierde nada!
Adición:
Dios
los cría y Satanás los junta:
“Premian
a Baltasar Garzón. Recibirá el premio de Derechos Humanos de las Brigadas
Internacionales el 14 de mayo en Nueva York, informó un comunicado de los
Archivos de la Brigada Abraham Lincoln”: es-us.noticias.yahoo.com, 19 de abril
de 2011.
Adición:
ABC.es,
22 de octubre de 2011: “El Juzgado Contencioso Administrativo número 22 de
Madrid ha dictado esta semana un auto mediante el cual pide al rector de la
Universidad Complutense de Madrid, José Carrillo [hijo de Santiago Carrillo
Solares], que explique por qué va a instalar en la Ciudad Universitaria el
monumento en homenaje a las Brigadas Internacionales que será inaugurado este
sábado. La denuncia fue presentada por un particular al considerar que el
rector quería “instalarlo sin los permisos, garantías y autorizaciones exigidas
a todo ciudadano y que él quiere obviar, (…) y que no hay nada que celebrar, y
menos en un espacio público dedicado a la educación”. Además, mostraba su
indignación por honrar “ a unas brigadas que fueron creadas y gestadas por el
mayor genocida de la historia de la humanidad, Stalin, y que participó
activamente en la Guerra Civil”. Carrillo respondió: “No entiendo por qué este
tema levanta tanta polvareda. Se trata de un monumento “normal” que conmemora el
75 aniversario de la creación de las Brigadas Internacionales que defendieron
durante la Guerra Civil al, entonces, legítimo gobierno de la República”. El
País.com, 22 de octubre de 2011: “José Carillo: “Queremos que el ejemplo de las
Brigadas sea un ejemplo para las nuevas generaciones, que aquí es por donde
pasan a diario”.
Aunque
sobran las palabras y en vista que parece que tenemos dinero para monumentos,
propondría crear un monumento en cada aldea, pueblo y ciudad de esto que dicen
que se llama España: “A las Brigadas Internacionales que lucharon y dieron su
vida para que España fuera una República Democrática Comunista”.
Adición:
Público.es,
11 de abril de 2012: Declarada
"nula" la instalación del monumento a las Brigadas Internacionales en
la Complutense "El juzgado contencioso-administrativo número
22 de Madrid ha declarado "nula de pleno derecho" la instalación del
monumento a las Brigadas Internacionales, situado en el campus de la
Universidad Complutense de Madrid. "La Universidad ha procedido a realizar
la instalación de un monumento en suelo de dominio público universitario,
prescindiendo por completo de cualquier procedimiento urbanístico que ampare
dicha instalación, que tendiera a controlar sus condiciones. Se ha atribuido un
poder, una potestad administrativa, que no le corresponde y de la que
legalmente carece", detalla la sentencia. Fuentes del Rectorado de la
Universidad, aseguran que (...) "la decisión del juzgado no implica
necesariamente que haya que retirar el monumento".
El
artículo va acompañado de una foto en la que se ve a cuatro hombres mayores
posando ante el monumento, y tres de ellos levantan el brazo con el puño
cerrado.
Como
durante la Guerra Civil española los que luego serían mis padres eran unos
críos que tuvieron la suerte de vivir en un pueblo donde no pasaron hambre ni
penalidades, ni vivieron ajustes de cuentas ni vieron una gota de sangre, puedo
decir sin complejos lo siguiente.
Lo
primero que tengo que recordar a los lectores, es que el Rector de la
Universidad es el hijo de un criminal socialista y luego comunista llamado
Santiago Carrillo Solares. Este sujeto comenzó a tener responsabilidades de
sangre siendo secretario general de las Juventudes Socialistas en el año 1933;
que las siguió teniendo al comienzo de la Guerra en octubre de 1934 y como
comunista al final de la misma en abril de 1939; que su responsabilidad
criminal llega hasta los años sesenta, cuando siendo uno de los máximos
dirigente del PCE ordenaba las ejecuciones de exiliados, maquis y comunistas, o
pasaba el chivatazo a la policía franquista, como en el caso entre otros muchos
del comunista Joaquín Grimau García fusilado en abril de 1962. Algunos de
ustedes se podrán preguntar que cómo es posible que este criminal siga viviendo
tranquilamente entre nosotros y haciendo alarde de su comunismo, muy sencillo,
es comunista y no hay pruebas de que ordenase asesinar a ningún sionista.
En
cuanto a las Brigadas Internacionales ya lo he dicho y demostrado, la mayoría
no eran más que totalitarios de izquierdas, prosoviéticos hasta la médula que
querían implantar el comunismo en el Mundo y en España, por eso vinieron a
luchar y por eso eran capaces hasta de traicionar a su propia nación, y como
demuestra la foto del artículo con ese totalitario ideal morirán. Entonces
dónde está esa simpatía demagógica por las Brigadas, cuál es su gracia... Pues
su gracia es que lucharon contra su otro yo; es decir, que lucharon contra el
nazismo y contra el fascismo. Bonita conclusión si seguimos esa argumentación,
pues la gracia del nazismo y del fascismo estaría en que lucharon contra el
comunismo, por lo que también habría que hacerles monumentos: imposible, porque
además de ser los perdedores de la II Guerra Mundial la clave está en que
fueron antisionistas. (También las Brigadas Internacionales formaron parte de
los perdedores de la Guerra Civil española, "¡No pasarán!", lo han
repetido tantas veces y lo siguen repitiendo como un mantra que hasta se lo han
creído, e incluso lo han implantado como un dogma de fe: esa es la razón y el
verdadero comunismo, hacer de la mentira verdad, vamos, que son unos hijos de
Satanás).
Hoy
día se siguen haciendo monumentos a los comunistas y si han luchado con ellos
sionistas con mayor razón, y también se hacen monumentos en memoria del Holocausto,
como si sólo ese hubiese sido el único que ha existido y que existirá. Y es que
el sionismo pase lo que pase y con la ayuda de sus poderosos valedores tiene
que quedar como la única víctima de la Humanidad.
Última
confesión: no soy antijudío, y no puedo serlo por DOS PODEROSÍSIMAS RAZONES; y
además "estaba escrito" y no precisamente en el viento.
Adición:
BRIGADAS
INTERNACIONALES PARA DEFENDER A LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA... DE COREA DEL
NORTE
Alejandro
Cao de Benós de Les y Pérez (http://www.alejandrocaodebenos.com/blog/) es un descendiente de
la aristocracia española, comunista y nacionalizado norcoreano, que ha iniciado
una campaña internacional para reclutar voluntarios dispuestos a "unirse
a la Brigada Internacional para la defensa de la República
Democrática Popular de Corea". Por el momento hay 435 alistados, entre
ellos jóvenes comunistas españoles: El Confidencial Digital.com, 2 de abril de
2013: http://www.elconfidencialdigital.com/defensa/082587/cao-de-benos-representante-de-corea-del-norte-en-el-mundo-esta-reclutando-una-brigada-internacional-con-espanoles-para-defender-el-pais-ya-ha-alistado-a-435-voluntarios.
Adición:
LA
MENTIRA Y LA PROPAGANDA QUE NO DESAPARECE
El coronel soviético Xanti
homenajeado en España por su lucha en la guerra civil
“El coronel Xanti viajó a
España como voluntario para luchar por la república”: http://mundo.sputniknews.com/espana/20150216/1034395628.html
Adición:
COMO
DIRÍA UN ANDALUZ: “¡HAY ESPAÑOLES PA TO…!
Aviadores
españoles de la “División Azul” de la
OTAN contra el gobierno de Moscú en el Báltico:
http://www.republica.com/el-viejo-canon/2015/01/08/2015-un-ano-critico-para-el-este-europeo/#
Y
“Brigadas Internacionales”
españoles a favor del gobierno de Moscú en Ucrania:
Adición:
Alfonso López
Borgoñoz. Las Brigadas Internacionales en Castelldefels. Ayuntamiento de
Castelldefels, 2015:
http://www.grehic.org/pdf/libros/brigadas-internacionales-castelldefels.pdf
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